Para el éxito del proyecto, se jugó con dos aspectos clave: la iluminación y la selección de materiales:
Dröm Living diseñó un concepto general de espacios, basado en un estilo industrial aterrizado en un contexto casero, local y cercano, y fue precisamente lo que se buscó conseguir a través del juego de luces y el uso de materiales puros.
Los materiales predominantes en todo el espacio son el acero corten, el acero negro, la madera envejecida y los ladrillos vista, que nos permitieron evocar un espacio industrial a la vez que cálido y cercano. Además, se trabajó con una iluminación técnica y decorativa que dotara de calidez al espacio, que invitara a entrar y que reforzara la cercanía del restaurante, a través de luces led y lámparas de Tosco.